Más Allá de la Materia que Conocí

MÁS ALLÁ DE LA MATERIA QUE CONOCÍ 


Me detengo en las esquinas de pensamientos nublados,

observando a quien está y a quien ya no está a mi lado.

¿Cómo mantenerme fiel a la promesa que me hice,

siguiendo caminos estrechos que reflejan el puro deseo

en contraste con lo que no puedo ver?


Estoy en una vía de doble sentido,

esperando verme partir y también verme volver,

pues los lazos que un día rompí

amenazan con regresar.


No calculo el tiempo,

no proyecto los acontecimientos,

pero la ansiedad trae consigo sus perímetros

y los bordes que no debo cruzar.


Me consuelo en el pecho vacío,

abrazando la distancia con la esperanza

de que, al mantenerme atento al deseo que no me pertenece,

pueda entonces dejarlo suceder.

Tantas gotas caen del cielo sin saber,

un mar se forma de gotas,

pero las gotas no son el río en el que habré de sumergirme.


¿Y qué puedo esperar de lo desconocido,

que pasa inadvertido por un camino aislado,

sin prisa, sin destino y sin cuidado?

¿Debo renunciar al oficio,

sellando mi vida a las acciones

de un presente apresurado, inconsciente y ambiguo?


Tomaré la decisión

que estará más allá de mi cuerpo,

más allá de la materia que conocí.

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