Carta-respuesta a la llama que trema
CARTA-RESPUESTA A LA LLAMA QUE TREMA Querida Friederike, Hay algo profundo y actual en las palabras que leo en tu escrito. Ellas traducen la inquietud común que nace al observar los defectos y declives que la humanidad puede alcanzar. Existe tanta brutalidad, deshonestidad, rabia y odio, todo eso resuena en ciertas almas, pero aún así no logro ver al ser humano como un riesgo alarmante, más que para sí mismo. Veo criaturas que, muchas veces, no alcanzan su propio potencial, actuando como animales impulsivos, regidos solo por el instinto. Al recorrer los pensamientos de los antiguos sabios, veo que ser Humano – verdaderamente Humano – era un ideal algo distante de lo que vivimos hoy y también en todas las épocas. Enfrentamos los mismos problemas del pasado, pero con otros matices. Sin embargo, ese potencial latente pulsa dentro de cada uno. Permanece, esperando el momento de manifestarse. La humanidad no es, para mí, el problema. El problem...