La nubre triste me aparece sonriendo

 LA NUBE TRISTE ME APARECE SONRIENDO


Una leve tristeza me aparece,

Llevando por semanas un peso suave de melancolía.


Me siento en el suelo, observo la situación,

Y desde lejos todo se cierra,

Y de cerca pierdo la belleza.


Así sucede y la tristeza que llega en el día

Con leve peso de amargura,

Con espasmos de angustia, veo pequeña la ternura.


La observo al mediodía,

En la conexión que hice y deshice,

En el sentimiento de aislamiento, de la mañana hasta el final del día.


Me miro en el espejo

Y veo la serpiente pulsando en mi pecho.


Todavía estoy atrapado en deseos,

Todavía lloro al final del beso.


Me miro en el espejo

Y me veo tan feo,

Y la serpiente aún pulsa en mi ser.


Trago una lágrima,

Culpo el mal hecho,

Estoy triste y perdido

En la ilusión del deseo.


Veo animales muertos en el suelo,

Y me veo en la misma posición.


Me culpo por el deseo,

Me pierdo pensando en el beso.


Estoy triste como antes,

Aislándome como un castigo tan marcante.


Me miro en el espejo

Y la tristeza sonríe al reconocer mi miedo.


Me estoy poniendo tan feo,

Por el tiempo perdido,

Por la carrera, me veo cansado y caído.


El frío recoge mi espíritu,

Mis ojos mojados no ven el ambiente en el que vivo.


Estoy triste y retirado,

Vivir como un santo requiere sacrificios.


Si hoy lloro,

Amanezco sonriendo.


Olvido el beso,

El momento vivido,

El sudor derramado,

Un deseo olvidado.


Me miro en el espejo,

Me veo como hijo,

Me levanto del suelo cristalino,

Con manos sucias, seco mi rostro esculpido.


Y la serpiente en mi pecho

Me hace entender por qué tengo miedo.


De la tristeza que siento,

Nacerá el anhelo del espíritu.


Pero por ahora sigo retirado

Y desde lejos veo mi brillo resurgir,

La tristeza partiendo y la esperanza surgiendo.


Estaré bien como las nubes del cielo,

Sin peso, continuando existiendo,

Por el bien mayor, ofrezco mi cuerpo y destino,

Y termino el poema con una leve sonrisa.

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