Los vientos de Venus
ORACIÓN A LOS VIENTOS DE VENUS Miré al cielo en una noche oscura, no vi el brillo de la luna, no sentí el calor del sol, pero la semilla germinó, desnuda y cruda sobre las cumbres del amor. Miré el espejo limpio y vi reflejarse los ojos de un muchacho olvidado. Las conchas de Venus sonreían con la presencia del mar que hoy se hizo montaña. Miré los rastros de una pasión, vi la intensidad que culminó en degradación, y al sentir las lágrimas deslizarse por mi rostro, comprendí la falta que hace sostener tu mano. Oh, diosa del Amor, que tus cabellos me abracen y tu manto me envuelva, que tus labios me sientan y que tu cuerpo brille ante mí. Pues sé que sabes amar y que tu amor es profundo, y me sumerjo en ti como me sumerjo en el mar. Y así te pido, y te suplico: enséñame a amar. Porque me he perdido en la superficie del océano, sediento de agua dulce, rodeado de agua salada. No veo un puerto seguro, pues me dejé perder en la ilusión de este mundo. Y mi grito nadie lo oirá, pero mi plegar...