Aun sigo ganando

Perdí el encanto de los ojos
y el sabor del corazón,
fui ganando centavos
y desacelerando mis pasos.
No me queda lo suficiente,
no retengo el ingrediente
y por mí pasan hilos de un tiempo,
de venas abiertas,
de recuerdos olvidados,
de palabras mal dichas
que reabren heridas
y alejan la espera de la llegada.
Pues los caminos se cerraron,
y el lado oscuro cobró vida,
haciendo del cuerpo
su propia despedida.

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