Constataciones del Integral

 CONSTATACIONES DEL INTEGRAL

Estoy a dos mil millas de mi tierra natal,
cruzando fronteras, elevándome contra la corriente
y explorando, con algunas certezas, este mar de tierra
que llamamos mundo.

Adentrándome en los portales subconscientes de mi existencia,
descubro cadenas, revivo papeles sociales distópicos,
me desconecto para conectar, alejándome para algo más
genuino reivindicar.

Porque tengo la fuente y la vitalidad, el cuerpo seco y la mente
que nutre, que abstrae y que formaliza los conjuntos materiales
que son visibles a los ojos y degustables al paladar, pero no
integran la cadena viva del espíritu.

Y de nada sirve expresarme con palabras complejas,
conjugando ideales sublimes, entrelazando caminos opuestos,
reinventando situaciones singulares si nada de esto reverbera
en nuestra alma.

Entonces me siento en el suelo y observo los contrastes,
uniendo los extremos en un mismo punto original,
bajo el mismo elemental, existiendo por las mismas
razones que antes renegaron al aceptar.

Y los dioses de los planos inferiores escupen en la cabeza
de los renegados, ampliando sus deudas astrales en
sufrimientos con grietas de esperanza, alimentando
a los escépticos y a los creyentes.

Ya no veo la distancia entre múltiples planos
que me rodean, ya no siento la prisa por regresar,
ya no lanzo los dados esperando respuestas,
porque encontré de una sola vez,
sintiendo por todos de la misma manera.

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