Amargando mi poema

 AMARGANDO EL POEMA SIN SU AZÚCAR

Locos son los que se sienten salvos,
pues la salvación no puede ser eterna.

La ilusión perturba la mente de los afligidos,
hiere los pies de quien camina al revés.

La cúpula de la enfermedad halló la cura,
y la escondió de los demás.

Vistiendo el velo oscurecido,
en la velocidad de la oscuridad sin destino.

Hoy el loco es quien está reprimiendo,
abriendo los brazos al viento,
volando como quien no toca el suelo.

Dicho esto y perdiendo poco a poco,
saboreando sin compromiso
la fugacidad y la verdad
de cada momento vivido.

Escupo en el suelo de tu pecho,
con barro mojado
cubro tus labios con un beso.

Y por sacarte de la servidumbre,
hoy soy yo quien corre peligro,
pues domé al león
y solté a la oveja en el pasto
del mundo dual,
en el juego celeste
buscando lo que es real.

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