Las ondas del ser

 CONSTATANDO LAS ONDAS DEL SER


Sentía lo que debía sentir, tuve lo que merecía poseer,
y por soportar en exceso, reconocí en mí mismo
las causas primarias de la confusión mental
y del desequilibrio emocional.

Cerré mis ojos y vi el vacío del infinito,
al enfrentarme con tal visión
me vi temeroso por mí mismo:
solo y envuelto en una vasta dimensión.

Aun sintiendo mucho, siento muy poco,
y me encuentro con lágrimas secas
y el dolor que enfría tu armadura y también
mi espada que está desarmada,
siendo la única que yace sobre el suelo.

Y vuelvo a mí mismo,
al enfrentarme con lo que veo,
en esta lucha interior constante.

Veo cuán poco tengo y
todavía no sé cantar la canción,
aunque la escucho todos los días,
en los sublimes momentos del tiempo,
en la presencia de la Vida, en la constancia del día:
en lo que me falta alcanzar,
así vive el yo constatando
las ondas del ser,
así hasta encontrarse y en la magnitud
del Todo, saber que en el Todo me encontraré.

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