Estava yo y sigo siendo

 ESTABA YO Y SIGO SIENDO


Estaba yo sentado, meditando sobre una vida. En el constante cambio de territorios, en constantes posiciones de fricción frente a la dualidad que se manifiesta desde la llegada y que se puede sentir en la madrugada vacía y en la rutina de los hábitos diarios.


Estaba yo sentado, constatando mis propios miedos, mis errores y aciertos frente a la gravedad que me une al suelo y al peso inocente de una manzana sobre el suelo dorado de la conciencia, en camino hacia su propia autorrealización.


Estaba yo sentado, contemplando todos los caminos abiertos para mí, todas las puertas, desde las anchas hasta las estrechas, y todo el recorrido que yo, siendo el alma, realizaré... Pasando por condiciones desajustadas y un dominio propio beneficioso que, al final, me llevará a la misma realización.


Estaba yo sentado, observándome meditar, constatar y contemplar los pensamientos que me vienen a la cabeza, haciéndome ir más allá, despertar del desdén para sentir y avanzar con pasos constantes... Para los cambios de actos, en los "x" y "porqués" que me hacen querer lanzarme de nuevo al espacio.


Estaba yo y sigo siendo, hasta el último instante, en el transcurso de la vida, como son los momentos. Siempre estaré siendo hasta llegar al punto de cambiar mis pasos, levantarme hacia el intervalo de ambos lados y la llave que abre la puerta desde dentro, y que te despide al regresar, avanzando y tu alma Uniéndose al infinito transitorio y no dual.

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