Reflexiones a La Luz de La Oscuridade
REFLEXIONES A LA LUZ DE LA OSCURIDAD
Siento el peso de vidas en mis manos, sucias y ensangrentadas. Los cortes frecuentes a los que están siendo sometidas, rasguños fruto de desequilibrios, señales y avisos de entidades que me rodean.
Siempre debo tener cuidado y en aguas limpias mi cuerpo debe bañarse. Debo huir de la vanidad, evitar la frivolidad ponderando conmigo mismo los factores que me llevan al aislamiento y reclusión, a la melancolía y al entusiasmo.
La felicidad no será mi búsqueda, sino la consecuencia de mis acciones. En la meditación de una vida breve, en la respiración consciente y en la entrega y búsqueda de un perfeccionamiento constante.
Quien ve mi luz no imagina mis tinieblas, quien ve mi paz no percibe mi guerra. Mantengo la armonía entre el caos y el orden, entre el ser y el no ser, el poseer y el abstenerse.
No puedo descuidar mi materia, no puedo descuidar mi espíritu, no puedo negar mi alma, no puedo perderme lejos del puerto, hiriéndome a mí mismo, lastimando a mi único amigo.
Cuando cierro los ojos y siento la oscuridad, me viene la calma y también la confusión. ¿Soy yo fruto de mi propio miedo? ¿Soy yo mismo el que me observo en el espejo?
El camino del no-ser, de no poseer nada y al Todo involucrarse. Viene de lejos lo que cultivo y lo que me hace vivir. De lo insano a lo sensato, de lo inmundo a lo adorable, vivo entre paradojas existenciales que me acercan a los ángeles y a Satanás.
En la cruz que cargo y también de la que huyo y niego. Del loto que florece lentamente, pero atrapado en el lodo domina mi mente. Y las lágrimas corren por mi rostro, la sed castiga y me convierte nuevamente en un joven ingenuo.
No ves tú de lejos, no lees tú de cerca. Las expectativas de una vida aún no completamente vivida, las visiones perdidas en una noche oscura y el brillo lejano que viene del fondo de mi bosque, me hacen reflexionar y acabar con la fiesta.
No debe ser la locura ni la apatía las que hagan cuestionar el porqué de esta vida. Mantengo conmigo tales ponderaciones, cubiertas de luz voy deshaciendo el veneno. Porque no quiero saber de mis vidas pasadas si será en esta vida que deshago mis karmas.
Venzo un obstáculo más, me impongo desafíos, me libero de condiciones tan febriles y abro las ventanas del amanecer, lavo mis ropas para el acontecer y me pongo en movimiento explorando los cielos e infiernos de la condición existencial y circunstancial que la vida me somete.
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