Contemplando el Firmamento
CONTEMPLANDO EL FIRMAMENTO, REFLEXIONANDO LA FLOR DEL TIEMPO
¿Qué hacer con las oportunidades y qué puedo hacer con lo que está a mi alcance? ¿Qué tengo para compartir, preservar, mejorar y responsabilizarme? ¿Y de qué están hechas las líneas de la vida?
Al final de todo, todo comienzo, todo instante y cada momento realmente nuestro, realmente importante. Me veo pensando, rumiando sentimientos, aún cometiendo excesos, pero decididamente encaminándome al saber; o al menos, siempre acercándome y poco a poco aprendiendo a reconocer.
Y así también "aprendo" lo que para mí puede ser útil. Dejando madurar debidamente en su punto, y cultivando cerca de mí la flor que brilla y exhala el perfume del jardín divino.
El cielo manda rayos y mi corazón quiero volver sabio. Percibo el tiempo, siento el viento, miro de cerca el firmamento. ¡Mi Madre del cielo! Tan cerca estoy de la miel, tan ligero estoy, tan próximo quiero estar, poniéndome abierto para alcanzar la transformación.
Despierto de un sueño y me sorprendo al despertar. Tengo los pies sanos sobre la Tierra, tengo las manos calientes para trabajar y el espíritu torcido para enderezar.
Tenemos toda la oportunidad que la vida nos da para ampliar nuestras percepciones y vivir con sensibilidad sin apegarse, sufrir sin lamentarse, comprender sin maltratar y vivir el verdadero propósito de la vida que debes descifrar.
Pero estate listo para que en el momento final, tu corazón esté más ligero que una pluma, tu alma cristalina como el agua y tu ser dentro del Ser Uno que incita a todos a trascender.
Comentarios
Publicar un comentario