Todos los Caminos Llevan al Agua

 TODOS LOS CAMINOS LLEVAN AL AGUA


Cada gota caída del cielo,

provista por la permisón,

reconstituida por ríos,

alimentando los volúmenes de agua

y como quien no tiene más sed,

rebosa el vaso,

derrama la leche.


Me pregunto si aún debo hablar,

por qué me pongo a escribir,

por qué me dirijo a ti

y qué te falta por aprender.


Sigo en pie y siento la lucha,

mi alma asciende,

mi cuerpo se hunde.


El ego avanza,

cayó de la mula,

en el suelo rocoso

veo que la guerra continúa.


Por la iniquidad, el amor se enfría,

la sangre se derrama,

el barro mancha

y el lago se inunda.


Hoy lloras y al cielo invocas,

por qué proclamas paz sembrando discordia

y qué fin te llevará a otra historia.


Exalta la paz a los enemigos,

comparte el pan con tus amigos,

acuéstate en el suelo y mira hacia lo alto,

siente lo Divino a tu amparo.


Como una mano que acaricia,

perdónate a ti mismo,

siguiendo tu nuevo camino.


¿Qué me falta y

qué traigo conmigo?


Mi búsqueda

es enseñar a quien está afligido,

acogiendo al oprimido,

llevando lo celeste

al mar del abismo.


Porque es preciso descender a los infiernos

permaneciendo limpio,

orar por todos

principalmente por los impíos.


Reconociendo que

todos los caminos

te llevan al agua,

lejos del cieno.


Vuelvo a afirmar,

a declarar

y a aconsejar.


Mantén la pureza

en tu mirar,

para en aguas límpidas

tu alma merezca bañarse.

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